PAZ PRODUCE EXITO

Una de las cosas que más afecta a los seres humanos es la preocupación, el afán, la ansiedad. Estás se presentan en la vida de las personas cuando hay situaciones problemáticas que aparentemente la persona cree que no puede resolver inmediatamente. Ahí es donde vienen los pensamientos que le provocan afán, ansiedad y preocupación.

Por tanto os digo:  No os afanéis por vuestra vida,  qué habéis de comer o qué habéis de beber;  ni por vuestro cuerpo,  qué habéis de vestir.  ¿No es la vida más que el alimento,  y el cuerpo más que el vestido?  No os afanéis,  pues,  diciendo:  ¿Qué comeremos,  o qué beberemos,  o qué vestiremos?  Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia,  y todas estas cosas os serán añadidas.  Así que,  no os afanéis por el día de mañana,  porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

 

Todos son ataques que vienen a la mente de la persona. Son pensamientos o argumentos que invaden la mente del hombre ocupando y poseyéndola al máximo de su totalidad.

¿Cómo comienza?

Usted las tiene por unos minutos en su cabeza y aparentemente todo está bien. Si usted continúa pensando en ellos por un tiempo largo comienza a doler. Manténgalo por más tiempo y comienza a paralizarle. Usted no estará dispuesto a hacer nada.

Es importante pensar en los desafíos, problemas, circunstancias adversas, pruebas, síntomas en su vida, pero más importante es dejarlos fuera de su mente al final del día antes de irse a dormir.

Por nada estéis afanosos,  sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego,  con acción de gracias.

Y la paz de Dios,  que sobrepasa todo entendimiento,  guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

 

Es la forma apropiada de ser libre del “stress”, podrá descansar y dormir bien, y al otro día estará fresco, fuerte y lleno de energía; con potencia para enfrentar cualquier situación que se le presente.

¿Qué hacer con esos pensamientos?

¡Una vez más utilice la Palabra de Dios con denuedo y confianza!

Confiese:

Pues aunque andamos en la carne,  no militamos según la carne;

porque las armas de nuestra milicia no son carnales,  sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,

derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios,  y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia,  cuando vuestra obediencia sea perfecta.

 

El deseo de mi corazón es ayudarle a usted para que logre sus metas, alcance sus propósitos y sus sueños sean hechos una realidad. ¡¡¡ DEJAME AYUDARTE!!! Iglesia Restauración en Cristo Box 6190 Estación 1 Bayamón PR 00960-6190 United States (787) 798-3158 irecpr.com

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