Jeremías  8:22 ¿No hay bálsamo en Galaad?   ¿No hay allí médico?   ¿Por qué,  pues,  no hubo medicina para la hija de mi pueblo?

Jesús es nuestro bálsamo. Él está en el negocio de sanidad. Esto lo podemos ver en Mateo 4.9, 10 y 14.

Mateo 14:14 “Y saliendo Jesús,  vio una gran multitud,  y tuvo compasión de ellos,  y sanó a los que de ellos estaban enfermos.”

Compasión es una manifestación de amor. De modo que Él predicó, enseñó, Él se movió con amor y Él sanó. Ahora debido a que Él es el hijo de amor, Él es amor. Usted no lo puede separar a Él de amor. Porque El siempre se mueve con amor, con compasión. Él nos sana continuamente.

Ahora bien, su sanidad no está basada en si alguien recibió la manifestación de la sanidad o no. Está basada en la Palabra del Padre.

Muchos de nosotros no recibimos nuestra sanidad debido a que conocemos a alguien que creíamos que era un gran cristiano y no fue sanado. Y debido a que no podemos compararnos con él ciertamente no somos sanados. Pero tenemos que entender que eso es entre el Padre y él. Y el Padre nos ha provisto de Su Palabra para leer, meditarla, creerla y recibirla. Él nos  ama tanto que ha enviado a Jesús, el Hijo de amor, para salvarnos, liberarnos y sanarnos. Ahora reciba su sanidad hoy, no basado en otra persona, sino basado en la Palabra de Dios. Justo ahora que Jesús es nuestro bálsamo.

1Pedro 2:24quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero,  para que nosotros,  estando muertos a los pecados,  vivamos a la justicia;  y por cuya herida fuisteis sanados.